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sábado, 11 de abril de 2015

Livieres endeudó por 3.000 millones la Diócesis ¡Crucifíquenlo!


En nuestra sociedad actual es muy fácil mirar los números de la deuda dejada por una administración y salir a gritar: ¡crucifiquen al que se endeudó!. Bueno, lo crucificamos con los medios que tenemos a mano, sean estos los periódicos o las redes sociales, esta última hasta que resulta más económico, pero no faltará algún incauto que dé su parecer al primero y que se convierta en primera plana la causa del desgraciado. 

Esto ocurre hoy por hoy con Ernesto Zacarías, que siempre sirvió de monigote y que no va más allá en habla que el liberal Dip. Portillo, decimos que actualmente lo nombraron como “ecónomo interino” –o sea, una rueda de recambio-, dado que no le da la verba ni la capacidad para cumplir tal encargo. Y acabó de dar fe de la acusación anterior en una entrevista donde se apresuró en ventilar los pormenores, que por ética y profesionalismo –de los que carece el hombre-, debiera guardárselas con mayor prudencia, siguiendo en esto el ejemplo de Mons. Steckling, quien se cuidó muy bien de hacer críticas. 

Veamos bien las razones por las que debemos crucificar a Livieres, veamos los números y saquemos nuestras propias conclusiones. Si este Obispo se endeudó es porque trabajó incansablemente. Sacó un Seminario con 200 seminaristas de la nada y regaló a la Diócesis casi 90 sacerdotes nuevos. Y mucho más. Vean.


2004
2008
2013
2014
Capillas de adoración perpetua
0


8
Bautismos
9.543
15.702
21.556

Confirmaciones
4.679
11.074
14.675

Matrimonios
1.257
2.068
6.277

Miembros adoración perpetua
0


5.813
Laicos estudiando Biblia
Pequeños grupos aislados


1.000
Sedes Instituto Bíblico
0


20

Sacerdotes diocesanos
14


83

Sacerdotes congregaciones misioneras
65


57

Total sacerdotes
79


140

Aspirantes pastoral vocacional
43 (2005)
105
128 (2011)
123 (2013)

Ingresantes al Seminario
37 (2005)
36
41 (2011)
60 (2013)

Porcentaje de no admitidos
14% (2005)
66%
68% (2011)
51% (2013)

Seminaristas formados en Europa
0


20

Sacerdotes con post grado en el exterior
0


10

Convivencias para sacerdotes por mes
0


4

Cursos de sacerdotes con profesores extranjeros
0


3 por año

Retiros mensuales para el clero
0


10

Capacitación del clero en el exterior
0


9

Curso formación permanente del clero
0


2 por mes

Número de parroquias
34


51

Parroquias con Misa diaria
40%


90%

Comunidades de retiro
0


54

Promedio de dirigentes por comunidad
0


50

Personas que hacen retiro por mes
----


4.080

Nuevas comunidades de experiencia religiosa
----


6

Vocaciones religiosas, nuevas com.
0


125

Nuevas comunidades sacerdotales diocesanas
0


3

Capellanes hospitales
1


7

Cárceles atendidas pastoralmente
2


3

Internos atendidos espiritualmente
203


1400
Encuentros formativos para novios por mes
---


10
Parroquias con equipo de parejas guías
8


15
Marcha pro vida
0


3
Cursos y conferencias pro vida
---


19









 ¿Mantendrá y aumentará estas obras Mons. Steckling? Dios permita que sea así, pero para eso debe librarse de sus "consejeros", que son unos haraganes e ineptos.






lunes, 6 de abril de 2015

No echen las perlas a los cerdos “mirandistas”

Como dice la Escritura, no hay que echar las perlas a los cerdos, y es lo que acaba de pasar en Ciudad del Este con la decisión de Mons. Steckling de publicar a través del nuevo sitio web de la Diócesis el levantamiento de sanciones a los “traidores” liderados por Javier Miranda.

El Obispo debe enterarse acerca de este grupo y del porqué fueron sancionados, de lo contrario correrá el riesgo de haber tirado las perlas a los cerdos.

Desde el inicio del ministerio pastoral de Mons. Livieres al frente de la Diócesis en el 2004, este grupo conformado por: FELICIANO MARECOS, FRANCISCO AGUAYO, JAVIER MIRANDA, ÁNGEL CRISPÍN SILVA, PABLO LEZCANO, OSCAR GARCETE, ARCADIO OSORIO, MIGUEL CANDIA y JOSÉ NICOLÁS MELGAREJO; persiguieron al Obispo por cuestiones de fondo muy graves.

Una supuesta “Iglesia del Paraguay”, no quieren formar parte de la Iglesia en el Paraguay, fiel a su Obispo quien, a su vez, debe ser en todo fiel al Papa. Cuando hablan de una Iglesia “laical”, eso quiere decir una Iglesia manejada por ellos y por las minorías que muchas veces han pretendido dominar, en nombre “del pueblo” y “de los laicos”, las distintas instituciones eclesiales.

En una carta dirigida a este grupo de rebeldes, Mons. Livieres decía: “Dialogar con el Obispo no significa gritarle hasta que haga lo que se le pide o, peor aún, se le exige; ni tampoco imponerle “compromisos” de poder. Dialogar con el Obispo significa presentarle respetuosamente las inquietudes y conversar con él, dejándole el espacio para decidir lo que se debe hacer. En efecto, el Obispo es el elegido por Dios para que guíe, enseñe y santifique a la Iglesia diocesana en su peregrinar. Como Obispo, no debo sólo “acompañarlos”, sino más bien guiarlos. A ustedes, como fieles, Dios no les pide que me dicten lo que debo hacer sino que me obedezcan “en la gloriosa libertad de los hijos de Dios” (Rom 8:21). En efecto, dialogar, para el padre, no significa hablar como si fuera un hijo más, ni siquiera como si fuera el hijo mayor. Es mi deber buscar el bien de todos, sin jamás ceder a las presiones de “los poderosos y los ricos”, que manejan a la prensa y a las instituciones, y pretenden hablar en nombre de los demás”.

Sin embargo, todo este esfuerzo no sirvió de nada, porque el grupo seguía un libreto que le fuera impuesto por manos oscuras, por poderes que llegaban incluso a salpicar varios responsables de la Conferencia Episcopal Paraguaya.

viernes, 6 de marzo de 2015

Algunos “colaboradores” son una verdadera catástrofe

Como todos saben, hoy termina la Asamblea Plenaria Nº 205 de la Conferencia Episcopal Paraguaya, (CEP), y esto quiere decir que el Obispo de Ciudad del Este no está en su sede. Entonces, ¿acaso hubo delegación oficial para que Fabio Recalde haga las movidas que hizo?

Esta no es una actitud de rebeldía, pero hay que respetar la autoridad del Obispo. Nosotros estamos acostumbrados a que las cosas se hagan bien y no la ley del “mbareté”, el “te vas porque yo lo digo”, sino es acompañado por una prueba de poder, y este caso Fabio no fue nombrado ni como “ama de llaves” por Mons. Steckling, entonces no tiene el poder que está ostentando.

Estando así las cosas, él no puede ordenarle nada a nadie, porque no es nadie.

De las cuestiones pastorales debe encargarse el Vicario Pastoral, ¿acaso hay un Decreto Episcopal por el que se lo haya nombrado a este cura?

De los grupos de retiro la práctica común es que se encargue un cura que sea “párroco de una parroquia personal”, ¿por qué Fabio tiene que meterse allí?

Los directores de los cursos deben sugerir los nombres de los profesores y pedir por los sacerdotes que ellos consideren aptos para enseñar, ¿por qué Fabio impuso los que a él le gustaba y descarta a curas con mayor preparación?

Estas son algunas preguntas que el bloguero lanza y espera que la gente vaya tomando conciencia de la situación. Si esto continúa de este modo, dentro de poco no habrá ni un solo grupo activo en esta Diócesis.

sábado, 28 de febrero de 2015

Mons. Steckling, aléjese de los dos chupacabras que le rodean


Los curas que le lamen los pies mañana le escupirán en la cara. Esos que ahora toman el control de la Diócesis y tratan de mostrarse tan proactivos y eficientes son los que causarán la ruina de toda la Iglesia en Alto Paraná y Canindeyú. No hay que olvidar que Judas el traidor mojaba el pan en el plato de nuestro Señor.

Uno no logra superar su problema de alcoholismo y a las 15:00 Hs. ya se lo encontraba con los ojos colorados, de tal manera que ni siquiera ya podía confesar y las pocas veces en que lo hacía, apenas daba la absolución; durando la confesión más larga un minuto. Este es un hecho lamentable, porque se supone que el cura debe buscar la salvación de las almas por encima de cualquier otra cosa.

El otro lleva la marca del maligno en su corazón, porque la avaricia corroe su alma. Se arroga poderes episcopales y pretende alejarle a todos los que para él representen un peligro, o sea, todos aquellos que tengan más de dos dedos de frente. Así está condenando a miles de católicos nuevamente a la ignorancia, porque nadie puede dar lo que no tiene, ¿y qué puede dar un simple bachiller en comparación a lo que daría un Doctor?

El pueblo católico de Alto Paraná debe despertarse y exigir justicia. Porque estos dos nefastos personajes están expulsando a los mejores sacerdotes hacia zonas lejanas, y ellos intentan tomar control de una Diócesis con un crecimiento muy grande. ¿Acaso no nos estamos dando cuenta de que a estos solo les interesa vengarse y asegurarse una buena pensión?

Señor Obispo, aleje a esos dos "chupacabras" de su entorno, porque llevarán a la Iglesia diocesana a la ruina. Y para que esto no parezca una simple acusación, vea los temas de conversación que tienen estos, ¿los vio ya rezando la Liturgia de las Horas o el Rosario? ¿Hablan al menos de los grandes temas teológicos o solo de fútbol y de chismes de pasillo?

martes, 17 de febrero de 2015

Curas traidores siempre serán traidores

¿Con qué pretexto un beodo, un desleal, un pajero o un burro estarían rodeando al nuevo Obispo de Ciudad del Este?

Estos 4 nombrados, bajo seudónimos, han firmado una nota de rebeldía contra su anterior Obispo, ¿olvidaron acaso que deben obediencia a su Obispo? Y a pesar de que hayan tenido esta actitud, que se entiende en ámbito político donde las traiciones son una constante, pero de ninguna manera se puede aceptar en sacerdotes que juraron fidelidad a su superior inmediato.

viernes, 6 de febrero de 2015

Volvieron las “cleriguillas trasvestidas de monaguillas”

Tras la destitución de Livieres de la Diócesis de Ciudad del Este, volvieron las MONAGUILLAS. Recordemos las orientaciones pastorales del defenestrado Obispo publicadas en una carta el 9 de noviembre de 2013. El punto número 4: “Es costumbre, por supuesto, tener niños “varones” (monaguillos) como acólitos”.

Pusieron a la comadreja como ama de llaves

En la Iglesia, las finanzas siempre representaron un tema delicado y quisquilloso, por eso, es costumbre de los Obispos y demás autoridades eclesiales colocar al frente un administrador capaz, con buena instrucción y versado en temas administrativos. También un factor importante es que la persona que recibe el encargo sea de probada honestidad.

lunes, 26 de enero de 2015

En la Catedral de CdE nadie confiesa

Como todas las tardes, Juan, un feligrés de la Catedral de Ciudad del Este, acostumbra salir a estirar un poco las piernas y de paso visita el Santísimo Sacramento, que permanece en la capilla ante la llama ardiente que indica su presencia. Una de las muchas obras que dejó como rica herencia el destituido Obispo Livieres.

jueves, 22 de enero de 2015

Un triste relato, la pastoral social de la Diócesis de CdE fue cerrada

¿Mba'eiko la oikova ape? Es una pregunta que hizo un pobre anciano que se fue hasta el obispado para ver si alguien le podía ayudar, sin embargo, se encontró con una sorpresa inesperada: las puertas de las pastoral social estaban cerradas. Bueno, decidió tocar la gran puerta del palacio episcopal, la que tiene dos grandes argollas, pero sin suerte. Las puertas estaban cerradas.

lunes, 19 de enero de 2015

De nuevo la CEP borra a Mons. Livieres de la lista de Obispos

La primera vez en que la Conferencia Episcopal Paraguaya había borrado el nombre del ex Obispo de Ciudad del Este fue el 24 de noviembre de 2014. En aquella ocasión habían suprimido deliberadamente el nombre de este obispo del sitio web http://episcopal.org.py/ , pero posteriormente después de nuestra denuncia volvieron a colocar, pero sin dar ninguna explicación, tal como ya nos tienen acostumbrados los encargados de ese medio de comunicación.

En esta ocasión procedieron a eliminar el nombre del mencionado Obispo de la lista de obispos del Paraguay de la Agenda Litúrgica 2015. Y como todos sabemos, esta agenda es adquirida por la gran mayoría de los feligreses, sacerdotes, obispos y hasta por mi abuela. ¿Cuál es la intención de la CEP?

La respuesta es sencilla atendiendo a la estrategia. Desde que inició el proceso de eliminación del factor Livieres de la estructura eclesial paraguaya, la CEP actuó de un modo subrepticio, sin embargo, cada vez se les veía más la mano negra que metían en el asunto. Esta estructura monolítica llamada “conferencia episcopal”, está llevando a cabo un proceso de supresión hasta del recuerdo de Mons. Rogelio Livieres.

El primer objetivo ya fue logrado por ellos, pero ahora toca quitar cualquier referencia a este Obispo de los documentos y materiales a ser distribuidos, así como quienes compren las agendas litúrgicas en años sucesivos no podrán encontrar a Mons. Rogelio en la lista de ex obispos de Ciudad del Este.

Los próximos pasos serían destruir el Seminario Mayor San José, pero como sería demasiado evidente si lo cierran de golpe, impondrán allí el mismo y nocivo sistema de formación que ellos tienen en el Seminario Mayor Nacional. De este modo, los nuevos sacerdotes que se formen en el Seminario fundado por Mons. Livieres saldrán embebidos en la Teología de la Liberación y con tendencia altamente socialista.

Lo que está cometiendo la Conferencia Episcopal Paraguaya contra la Diócesis de Ciudad del Este es una verdadera barbaridad, porque ellos no son capaces de reconocer que Mons. Livieres salió victorioso y que el modelo que verdaderamente funciona en nuestro país es este planteó. Y ante esto, están tratando de borrar toda la obra realizada por este Obispo. ¿Lo conseguirán? Veremos.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Un cura “burro” y su amante rubia

P. se enteró de que un burro había entrado al obispado de Ciudad del Este, y por supuesto, muy preocupado, fue a consultar mejor el asunto con su amigo J.M. Quien, para pesar de P.P., le confirmó el rumor, dejando de ser un rumor para convertirse en la más dolorosa realidad.

P. (sorprendido): ¿Un burro? Sí, un burro. Pero cómo puede darse esto, si una institución tan respetada y desde dónde salen las directivas más importantes para el gobierno de la Diócesis. De acá salen las principales indicaciones para los fieles, yo me niego a aceptar que seremos dirigidos por un BURRO.

J. ¿Estás hablando del nuevo Obispo?

P. No, en absoluto, sino de su colaborador. Uno que escuché que fue un tiempo rector en el Seminario de CdE y fue echado precisamente por burro, además de sus relaciones muy íntimas con ciertos narcotraficantes de la zona. También se decía que éste andaba de vacaciones por Brasil con una mujer casada, una rubia despampanante. A propósito, te cuento que tengo una foto, pero ahora mismo no sé dónde la metí, donde el “burro” le pone crema por la espalda a la señora de su amigo.

J. (incómodo): Lo que me estás contando es muy malo, creo que no podemos permitir que esta clase de hombre siga como sacerdote en CdE, tal vez debemos presentar estas pruebas a Javier Miranda (el perseguidor de curas) para que lo denuncie ante el Papa Francisco, ya que él tiene una línea directa con Su Santidad, válgame Dios…

P. Este es un hecho lamentable, porque la gente de La Blanca, de dónde era la señora rubia, conoce esta historia, y siendo Javier Miranda de esa zona, significa que es su cómplice. Javier sabía del romance del “burro” sacerdote con esta mujer, pero jamás lo mencionó en ninguna denuncia, para que veas mi amigo…

J. (turbado): Pero cómo puede ser esto, no podemos pemitir…

P. A mí me duele mucho que esta clase de cura haya tomado nuestra Diócesis, porque lo único que podemos esperar de él es que dé el pésimo ejemplo de que los curas pueden tener amantes, incluso pueden acostarse con mujeres casadas…y no solo eso, al cura “burro” le enviaba la rubia, cuando no podía ir ella, a su empleada para que le hiciera algunos favores. Y en la habitación del cura (dentro del Seminario).

J. Hay que rezar hermano, hay que rezar para que Dios se apiade de nuestra querida Diócesis.


martes, 21 de octubre de 2014

Matemos al cabrito antes de que sea cabrón I

Como este es el primer artículo, les contaré las motivaciones para dar a conocer los pormenores de esta persecución ideológica hacia el Obispo Livieres, quien fue prácticamente impuesto a la Iglesia Católica en Paraguay por el Papa San Juan Pablo II. Porque la Iglesia local ya estaba totalmente contaminada con la Teología de la Liberación por una parte y consecuentemente, la tendencia política a la que orientaban los pastores era el Comunismo.

Tal vez este análisis no sea lo suficientemente concluyente, pero les dará las pautas para que vayan evaluando las aristas que tuvo la historia de la Diócesis de Ciudad del Este, después de la llegada del Obispo Livieres. Todos los artículos seguirán órdenes temáticos, no necesariamente cronológicos, porque la idea de fondo es exponer las razones subyacentes.

Antes de la nominación de Livieres como Obispo de Ciudad del Este, el olfato de la Conferencia Episcopal Paraguaya y de la CONFERPAR llegó a husmear las puertas del Tócame Roque (Vaticano), y empezaron una movida que según ellos lograría frenar la decisión de aquel Papa que ahora es San Juan Pablo II.

Y así, con algunas pocas reservas, todos los Obispos del Paraguay y miembros de la Conferpar enviaron una carta de rechazo a la decisión papal. Como podemos ver, la “obediencia” a la decisión del máximo jefe de la Iglesia, tan aclamada por estas personas, nunca fue algo que practicasen.

Sin embargo, a pesar de la desobediencia de obispos y religiosos, el Santo Padre nombró y consagró Obispo de Ciudad del Este al conocido como “padre Rogelio”, miembro del Opus Dei (aunque sabremos posteriormente que su modo de ver las cosas lo convierten en un espécimen único entre sus hermanos, para bien de la Iglesia). Y aquel 2004 marcaría el inicio de grandes avances dentro de esta Diócesis, sumida antes en el letargo, por culpa de sus pastores holgazanes.

Pero, tampoco la CEP y los religiosos liberacionistas estaban dispuestos a tragarse este trago amargo. De ahí en más empezaron a mantener contactos con los sacerdotes “nativos” presentes en esa época, los mismos que vivían tan cómodamente en épocas de Mons. Óscar Páez (renunció tras haber sido acusado de violar sus votos de castidad y de mantener relaciones sentimentales con mujeres de la zona) y del siguiente, Mons. Ignacio Gogorza, quien no hizo ningún cambio para bien –en su época el Obispado era una cueva de curas que se pasaban viendo películas y programando citas con mujeres-.

Y estos fueron los graves vicios iniciales a los que se enfrentó el Obispo Livieres, y estos vicios les eran tan queridos a los Obispos de la CEP y a la CONFERPAR.